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Las notas del Racing 2019-20: Director Deportivo y Entrenadores

  • Foto del escritor: Pablo Puente
    Pablo Puente
  • 27 jul 2020
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 31 jul 2020

La temporada del Racing ha sido un auténtico despropósito. Se posiciona en la cola junto al curso 2017-18, en el que el equipo ni siquiera pudo meterse en el playoff de ascenso a Segunda. Por el club han pasado 3 entrenadores y ninguno ha tenido una gestión acertada, partiendo de la horrible confección de plantilla a cargo de José Luis "Chuti" Molina. Solo 5 victorias en todo el año y final a 18 puntos de la salvación. Así fue su desempeño. 

De izquierda a derecha: José Luis Molina, Iván Ania, Cristóbal Parralo y José Luis Oltra.

 

José LuisChuti” Molina: SUSPENSO 1


Uno de los grandes culpables del descenso del Racing. Su labor como director deportivo ha sido desastrosa. La planificación deportiva ya dejaba dudas en verano: faltaban perfiles como un centrocampista creativo, sobraban otros de corte más defensivo, una mezcla de jugadores inexpertos y justos de nivel con experimentados pero muy veteranos y, entre otros aspectos más, delanteros sin grandes registros goleadores recientes. Ni una sola chance para los canteranos. La plantilla debe casar con la idea de juego y necesidades del entrenador, en ese momento Iván Ania, y apenas comenzada la temporada fue evidente que había fracasado.


Llegó el parón navideño y la situación fue aún más dantesca. Porque si algo ha demostrado esta temporada en el Racing, es que las cosas son siempre susceptibles de ir a peor. Lejos de salir reforzado, el mercado invernal dejó al equipo aún más cojo. Con la salida de Karim Yoda, el futbolista más importante (y con el que podría haberse anotado un tanto), Chuti fue incapaz de rentabilizar el millón de euros que dejó. No sirvió ni para encontrar un sustituto ni para incorporar jugadores de otras líneas. Aún peores los contratos, tejemanejes desde la sombra, intervenciones en rueda de prensa y la imagen ofrecida. No debió terminar la temporada.


Iván Ania: SUSPENSO 4


Después de un ascenso histórico, en el marco de una campaña con todos los objetivos cumplidos, cualquier parecido con aquella realidad resulta una mera coincidencia. La pretemporada fue muy positiva, aunque esta es siempre una referencia muy relativa. El equipo comenzó a desplegar un fútbol muy vistoso. Con balón, se asumen riesgos saliendo desde atrás y adelantando al portero. Vemos un Racing propositivo, que quiere tener la posesión y buscar el ataque por bandas. Sin balón se observa un equipo agresivo, que presiona tras pérdida y pretende embotellar en su campo al rival colocando la defensa en el centro del campo. En definitiva, una puesta de largo ilusionante.


Sin embargo, al tratar de extrapolar esta idea de juego en LaLiga SmartBank, los resultados no llegaron. Pronto, comenzó a ser evidente que la plantilla, ni estaba hecha para esa idea, ni satisfacía las necesidades para poder competir al máximo. Desde el principio surgieron los goles y puntos perdidos en los tramos finales, firmando las tablas casi partido tras partido. La dificultad de ganar es manifiesta. Ania mantuvo en todo momento el 1-4-2-3-1 de partida, aunque acabó dando un giro en la propuesta para salir con una idea menos atrevida. Con solo 1 victoria en 15 partidos, con 9 empates de por medio, acabó saliendo del club penúltimo a 2 puntos de la salvación. La gestión del vestuario tampoco fue la mejor, con falta de armonía y sonados problemas. Necesitaba un cambio.


Cristóbal Parralo: SUSPENSO 3


Se entiende que, cuando un equipo sustituye al entrenador, es porque necesita un cambio. No necesariamente una revolución, pero ni mucho menos un técnico continuista. El exentrenador del Dépor siguió los pasos de Iván Ania, enterró al equipo e incluso manifestó públicamente su incapacidad. Mismo esquema de partida, el 1-4-2-3-1, y una degeneración evidente en el modelo. El Racing estaba a medio camino de todo, siendo cada vez menos, dejando cada vez peores sensaciones y resultados.


El equipo no funciona, ni siendo conservador agazapado en su campo a la espera del ataque directo, ni siendo algo más atrevido adelantando las líneas y buscando al rival. Doce partidos después, con 1 victoria en su segundo encuentro y 9 puntos en el casillero, se resolvió su contrato. El Racing ya era colista, a 7 puntos de la salvación, aunque todavía era la jornada 26.


José Luis Oltra: SUSPENSO 3,5


Cambió el micrófono de la televisión por el banquillo. Su llegada fue un chute de fe, porque parecía conocer tanto al Racing como la categoría de buena mano. Al llegar señala este el mayor reto de su carrera, pero pronto se da cuenta de que el desafío es mayúsculo, con unas posibilidades mínimas de salir victorioso. Acabó apostando por chavales de la cantera con una plantilla de circunstancias. En 16 jornadas ganó más partidos que sus antecesores (3), aunque perdió más que ninguno (10).  Con lo puesto, el equipo terminó a 18 puntos de la salvación.

  

Su gestión fue muy mejorable, como la de todos, con decisiones difíciles de explicar. No obstante, apostó por un planteamiento diferente. Pobló defensa, pasando a jugar con cinco atrás, y acostumbró a sumar más efectivos en el centro del campo. El Racing no renunció a la posesión, pero siempre buscando hacerse fuerte en defensa. Con el final del curso salió de la entidad. 

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